¿Encontramos en Daniel 7 un juicio investigador de los santos? Parte IV.

| Frank Claros

Continuaremos revisando y analizando los últimos comentarios de Mervyn Maxwell , relacionados con los eventos históricos que se suscitaron antes, durante y después de la captura del Papa Pío VI en 1798. Maxwell una vez más pregunta: «¿Qué sucedió en 1,798? El 15 de febrero de 1,798 … el ciudadano Haller, comisario general… le anunció al soberano pontífice en su trono que su reinado había llegado a su fin … habían habido muchos otros intentos para frustrar Papas individuales. ¿Tenía este intento la «intención de matar» al cuerno pequeño como un todo, es decir, «el catolicismo romano y todo lo que ello implica? Sí, así fue. Cuando los ejércitos de Francia fueron victoriosos en Italia en 1797, Napoleón recibió un comunicado del Directorio francés … diciendo que «la religión romana será abatida en Francia; debe ser abatida en Roma … hay algo más esencial para el logro del fin deseado, y eso es destruir, si es posible, el centro de unidad de la iglesia romana … y es para ti … realizar este propósito si lo consideras practicable». «Una cosa es muy clara, el gobierno francés le ordenó a él destruir la unidad de la iglesia, para ayudar en su tarea de destruir la iglesia como un todo. Es este propósito o intención, el que marca esta cautividad del Papa como única entre todas las cautividades que el hombre de pecado ha sufrido. En 1798, los atacantes se proponían la muerte del sistema entero al cual él representaba, de esta manera se marca el fin del período de 1,260 días». Después de lo anteriormente mencionado por Maxwell, este concluye: » El año 1,798 puede ser tomado como la fecha de término de los 1,260 años, porque en ese año, una gran tendencia de menoscabo de la efectividad del catolicismo romano sobre las mentes de los hombres en Europa llegó a su clímax con un intento deliberado y único de destruir la iglesia atacando el centro de su unidad». Los anteriores comentarios de Maxwell, presentan los siguientes inconvenientes: A – El directorio francés, no le ordenó a Napoleón destruir la iglesia atacando su centro de gobierno, sino que le sugirió hacerlo, si lo consideraba practicable. Napoleón, como un hombre pragmático, entendió que tomar tal medida provocaría más perjuicios que beneficios, por lo que entró en negociaciones con representantes del Papa, solicitando 30 millones de escudos a cambio de no ocupar militarmente Roma. Pío VI aceptó el trato, por lo que Napoleón le escribió una carta al Directorio, en la cual les decía: «Treinta millones valen para nosotros diez veces más que Roma, de donde no hubiéramos sacado ni cinco millones. «Esa vieja máquina se descompondrá ella sola». Antes de febrero del año 1798, los ejércitos franceses habían conquistado la mayor parte de Italia y la mitad de los estados pontificios, pero aún no habían recibido la autorización de tomar Roma, respetando el acuerdo suscrito con el Papa el año anterior. Lo que desencadenó el rompimiento del acuerdo recién mencionado, fue el envío de una comitiva francesa encabezada por José Bonaparte – hermano de Napoleón— y el general Duphot para solicitar el cumplimiento de lo acordado. Esa comisión fue atacada por los soldados de Pío VI, que provocó la muerte de Duphot. Debido a lo anterior, Napoleón nombró al general Berthier para tomar Roma y nombrar nuevas autoridades seculares que se hicieran cargo del gobierno civil. El prestigiado historiador francés Mauricio La Chatre, nacido en 1,814, pormenoriza lo que sucedió en ese entonces, en su voluminosa obra: Historia de los papas y los reyes, tomo III, pág. 292, tomo IV, págs. 296, 299, 301-303, 306-307, 310, donde de manera general menciona lo siguiente: A – Pío VI tramó un plan para matar a las nuevas autoridades civiles; el plan fue descubierto y se dispuso arrestarlo y sacarlo de Roma. B – Pío VI organizó internamente compañías de asesinos con el propósito de matar franceses y criollos que simpatizaban con las doctrinas revolucionarias. Son históricas las proclamas con las que hizo llamamientos a la masacre de los republicanos: » Prometemos indulgencias plenarias a los fieles que degüellen más franceses; concedemos una amnistía completa a los ladrones y asesinos que rediman sus crímenes luchando por la religión». «Os ordenamos … que empuñen las armas … y os participamos que, en virtud de nuestra autoridad soberana, concedemos cuarenta mil años de indulgencia y la beatitud celeste a los que maten uno solo de nuestros enemigos». C – La detención y destierro en 1798 de Pío VI, fue una medida extrema tomada por Napoleón, quien pretendió respetar el derecho de culto que tenía la iglesia católica y la integridad física y el estatus religioso de su máximo líder, a quien le ofreció un salario de dos mil escudos romanos para sostener su rango como líder religioso. Maxwell, después de haber concluido que la profecía de los 1,260 días terminó en el año 1,798, procede a demostrar que en el año 538 se inició dicha profecía, para lo cual formula algunas preguntas y argumenta lo siguiente: «¿Qué sucedió para que se cumpliera -el inicio- de la profecía en el 538? Se admite que el 538 es elegido inicialmente porque tiene 1,260 años antes de 1,798. No debería avergonzar admitir este procedimiento, porque el conocimiento siempre debe avanzar de lo conocido a lo desconocido… la pregunta que debe ser contestada, en vista de la claridad de 1,798 como fecha de término, debe ser. ¿Es el 538 una fecha de inicio adecuada?». Maxwell reconoce que en el 536 Belisario entró en Roma al escribir lo siguiente: «Belisario actuando como general del ejército de Justiniano… el 9 de diciembre del 536 entró en Roma … si los godos abandonaron Roma en el 536: ¿Por qué no se elige esa fecha en lugar del 538?» El motivo según Maxwell, es que los godos regresaron dentro de pocas semanas y sitiaron Roma, y en el 538 abandonaron el asedio sin lograr su propósito; por lo que afirma lo siguiente: «La retirada de los godos de Roma en la primavera del 538 marca su derrota …, por esta razón … el 538 puede razonablemente ser tomado como el año en el cual… los 1,260 años comenzaron. Aquí debemos preguntarnos: ¿Es razonable descartar deliberadamente el año 536, en el cual sucedió un evento de mayor envergadura, como fue la liberación de Roma de los ostrogodos, que el abandono voluntario del asedio de la ciudad por parte de la misma tribu bárbara en el 538? La respuesta es muy sencilla; si aceptamos el 536 como año de inicio de la profecía, como debería ser por su trascendencia, se cae todo el andamiaje de nuestra tradicional interpretación de la profecía de los 1,260 años porque el año 1,798 pierde su importancia profética. Otra pregunta que debemos hacernos es: ¿Tienen algún sentido las afirmaciones de Maxwell, que en la parte final de su artículo, señala que la profecía de los 1,260 años terminó en el año 1798 y que por un cálculo a posteriori asegura que la profecía se inició en el año 538; y, que por otro lado, al inicio de su artículo, indica que las fechas mencionadas para el inicio y su fin de la profecía no son apropiadas; porque después del 538, los ostrogodos gobernaron Italia en los años 540-541, -en los cuales Roma fue asaltada y saqueada en los años 540, 546 y 550 -; y que antes del año 1798, algunos Papas fueron repudiados, perseguidos, obligados a dejar Roma y encarcelados? A lo anterior hay que agregar los casos extremos de los Papas Esteban VI y León V, quienes fueron estrangulados en el calabozo, y Juan XIV, que fue condenado a morir de hambre en prisión. Ante todo lo anterior considerado, debemos terminar preguntándonos: ¿Existió realmente supremacía papal por 1,260 años, como hemos afirmado y enseñado, o solo fueron exageradas pretensiones de supremacía? Bendiciones.

Comentarios

  1. Gracias Frank por la información.
    Ha sido una buena exposición para revisar nuestra interpretación profética. Nada se pierde haciendo una investigación cuidadosa.

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