En la publicación anterior, consideramos Colosenses 2:16 en su contexto inmediato, donde encontramos que lingüística y contextualmente el sábado en ese texto se refiere a un sábado semanal, y no a un sábado ceremonial, como hemos afirmado. No obstante lo anterior, Kenneth Strand, historiador adventista, registra en la pág. 477 del libro, «El sábado en las Escrituras y en la profecía» lo siguiente: «Tanto el contexto global como el contexto inmediato sugieren intensamente que Pablo se refería fundamentalmente a las fiestas y los ritos de la ley ceremonial». En vista de lo anterior, en este artículo consideraremos el contexto global de esa cita, a fin de tratar de encontrar el fundamento, de que el sábado en ese texto, corresponde a un sábado ceremonial. Strand, en la misma página del libro mencionado, escribió lo siguiente: «Las actividades religiosas, enumeradas en el verso 16 de Colosenses 2, son similares en orden y contenido a las mencionadas en otros pasajes de las Escrituras, en las que se presentan los sacrificios y las fiestas de la ley ceremonial. Por ejemplo, en Ezequiel 45:17 Dios dice: Al gobernante corresponderá proveer para el holocausto, el sacrificio y la libación de las fiestas solemnes, en las lunas nuevas, en los sábados y en todas las fiestas de la casa de Israel… , aunque algunos creen que los sábados mencionados en Ezequiel y otros pasajes se refieren fundamentalmente al sábado, séptimo día de la semana, sin duda también se incluyen los sábados ceremoniales». Extraña e inexplicablemente, Strand no logra discernir, que tanto en Ezequiel 45 como en Colosenses 2, los textos son claros y categóricos en hacer diferencia y mencionar por separado, las fiestas solemnes -sábados ceremoniales-, y los sábados semanales. Por otro lado, encontramos que la palabra sábado en Ezequiel 45, se deriva de la palabra hebrea «shabbat», que corresponde al sábado semanal; por lo que afirmar que los sábados de Ezequiel 45 sin duda, incluyen los sábados ceremoniales, no deja de ser solo una conjetura conveniente. En las págs. 478-479, Strand, continúa afirmando lo siguiente: «Defendemos que el número de veces que se use una palabra, con cierto sentido, no determina su significado, en todas las situaciones». Al respecto, el Diccionario bíblico adventista, nos ofrece la siguiente explicacion del significado en lenguas antiguas de la palabra sábado : » «Sabado» (heb. shabbath día de reposo … gr. sabátton, sábado). El día de reposo semanal, instituido al final del día de la creación». El Comentario Bíblico Adventista, tomo 7, pág. 216, nos ayuda a comprender mejor lo relacionado con la palabra griega «sabbaton» o su forma plural «sabbata», al registrar lo siguiente: «si en este pasaje «sabbata» se refiere a las fiestas ceremoniales, sería la única vez que aparece con ese sentido en el Nuevo Testamento. El contexto sugiere, más bien que aquí, «sabbata» es el séptimo día de la semana, día de reposo. Surge la pregunta: Si los sábados de Colosenses 2:16, no son sábados ceremoniales; si se habla de sábados semanales, ¿significa esto que Pablo elimina aquí la observancia del sábado? ¡De ninguna manera!» La consideración de la siguiente cita de Strand, registrada en la pág. 478 de su libro, nos ayuda a entender lo anteriormente mencionado en el Comentario Bíblico Adventista. Esa cita reza así: «La palabra clave del pasaje, palabra que sugiere incisivamente que los sábados del versículo 16 son sábados ceremoniales, es «sombra» … el sábado del séptimo día de la semana no es sombra de nada, es la realidad … de un acontecimiento del pasado: la creación del mundo en seis días …» La anterior declaración es correcta, porque el sábado semanal efectivamente no es sombra o figura que apuntaba al ministerio y muerte expiatoria del Señor Jesús, por lo que no pudo ser clavado en la cruz; pero, no debemos olvidar que la epístola a los Colosenses se escribió aproximadamente 30 años después de la crucifixión del Señor; por lo que, cuando Pablo hace mención de los sábados en Colosenses, estos no eran sombra de lo que había pasado, ya que no tendría sentido. Pablo es categórico al mencionar que el «sabbaton» era sombra de lo que habría de venir, que podría tener su cumplimiento en Isaías 66:23, cuando de luna nueva en luna nueva, y de sábado en sábado vendrán todos a adorar delante de Dios; o del reposo espiritual mencionado en Hebreos 4, que algunos judíos celosos guardadores del sábado; parece, no habían alcanzado. Como hemos revisado y analizado, el sábado de Colosenses 2:16, es un texto controversial para algunos de los que somos guardadores del sábado, porque lo hemos malinterpretado; por no lograr discernir que lingüística y contextualmente ese texto, ya sea en su contexto inmediato como mediato, apunta hacia el sábado semanal; interpretación que nuestra literatura y muy particularmente el Clásico del adventismo acerca del sábado, y el Comentario bíblico adventista no han podido refutar. Aquí es importante reiterar, que esta última obra, reconoce que el sábado de Colosenses 2 es un sábado semanal. Pareciera que Colosenses 2:16, está registrado en las Escrituras con un propósito y con dedicatoria para los cristianos que hacen del sábado una prueba de discipulado y lealtad a Dios. El sábado, es un regalo de nuestro Creador -especialmente en estos tiempos atribulados-, que es nuestro privilegio disfrutar; pero eso no nos debe hacer pensar que somos exclusivos -como pensaban los judíos-; y que nos da el derecho de erigirnos en jueces y ver de menos a los que no lo hacen; actitud no cristiana contra la cual nos advierte el apóstol. Bendiciones.

Gracias Frank por el estudio
Cien por ciento de acuerdo. El creyente que cree que Dios terminó su obra creadora el sabado semanal debe disfrutar del reposo fisico, emocional y espirirual que ese dia trae para toda la humanidad. Dios invita a descansar de nuestras obras, asi como Dios lo hizo en el principio. Y que maravilloso recordar que la adoracion es completa cuando lo hacemos al lado del Señor del sabado, nuestro amado Señor Jesús. Aprovecho este espacio para animar a todos los creyentes de todas las confesiones religiosas a explorar en las escrituras las bendiciones prometidas y disfrutar las promesas dadas en Isaias 58: 13, 14. No tiene que dejar su lugar y su banca de su iglesia para ir a otro lugar. Anime a su pastor a una busqueda conciente de la voluntad de Dios y unase a millones de adoradores en todo el mundo en este dia precioso que tambien apunta al reposo eterno con Cristo en la tierra nueva