En vista de que en Daniel 9 se registra la profecía de las setenta semanas, profecía que hemos afirmado, se inicia al mismo tiempo que la profecía de las 2,300 tardes y mañanas; en este artículo revisaremos cuán fundamentada es esa interpretación. El primer argumento que esgrimimos a favor de esa posición, es que en el capítulo 8 de Daniel no encontramos una guía para el punto de partida de la profecía de las 2,300 tardes y mañanas, por lo que debemos buscarla en el siguiente capítulo. Esa interpretación se bifurca en dos sub interpretaciones que son: 1- Que en Daniel 9 no se registra una visión, y que el propósito primario de ese capítulo es explicar la visión de Daniel 8. 2 – Que en Daniel 9, se le termina de explicar a Daniel la profecía de las 2,300 tardes y mañanas que no se le explicó en Daniel 8. Es cierto que en Daniel 9 no encontramos una visión de bestias asombrosas u ovinos y caprinos que luchan por el poder; pero no es menos cierto que en dicho capítulo encontramos una visión «mareh», es decir una audición, similar a la que experimentó el joven Samuel cuando el Señor le habló de noche en varias ocasiones, lo que dio lugar a que en la mañana siguiente, tuviera temor de descubrir la VISIÓN a Elí, como se registra en 1 de Samuel 3:15; o el caso de los versos 13-26 en el mismo capítulo 8 de Daniel, donde se registra una «mareh», es decir una audición entre dos seres celestiales, que es parte de la VISIÓN de las 2,300 tardes y mañanas. En relación con la segunda subinterpretación, hemos afirmado que en Daniel 8, se le explicó al profeta la visión «hazon» o entera , pero no la visión «mareh» o específica de las 2,300 tardes y mañanas. La anterior declaración que trata de establecer que en Daniel 8 encontramos dos visiones: una visión hazon entera o total y una visión mareh parcial de 2,300 años, no tiene sentido; porque la primera comienza con el aparecimiento de un carnero que representa a los Medos y los Persas y termina con la vindicación del santuario, después de que el cuerno pequeño es quebrantado por mano no humana; y la segunda, es decir, la de los 2,300 años, también se inicia durante el imperio Persa en el reinado de Artajerjes y termina también con la vindicación del santuario. Aquí es importante que nos preguntemos: ¿Qué diferencia, temporalmente hablando, existe entre la visión (hazon ) entera o total y la visión (mareh) parcial de los 2,300 días, si las dos cubren el mismo período profético?. Al respecto, el C. B. Adventista, tomo II, pág. 446, registra lo siguiente: » Mareh (visión) también se usa para describir mensajes de Dios para los hombres, ya sea en sueños o mediante visitas personales de mensajeros celestiales. Las palabras mareh y hazon se usan indistintamente con «jalom» para referirse a sueño» Lo anterior lo confirmamos en Daniel 8:15-17; donde, por un lado, encontramos a Daniel procurando entender la visión ( hazon ), y por otro lado, que se le solicita a Gabriel explicar la visión ( mareh ) a Daniel, para finalmente encontrar que Gabriel termina explicándole la visión ( hazon ) al profeta. En este punto debemos preguntarnos: ¿Será que Gabriel no entendió la petición de explicar la visión ( mareh ) a Daniel; y terminó explicándole la visión ( hazon ); o, es que Daniel utilizó indistintamente las palabras hazon y mareh en el relato de la visión de las 2,300 tardes y mañanas? Al revisar Daniel 8, encontramos que Gabriel comenzó explicando a Daniel, quien era el carnero de dos cuernos, el macho cabrío, los cuatro cuernos notables y el momento del SURGIMIENTO DEL CUERNO PEQUEÑO, que profanaría el santuario; santuario que sería vindicado, después que el cuerno pequeño es quebrantado por mano no humana. Como hemos visto, la explicación de Gabriel fue completa y minuciosamente detallada; lo que nos obliga a preguntarnos: ¿Qué no se le explicó al profeta en Daniel 8, que sí se le explicó en Daniel 9? Nuestros estudiosos afirman que la única parte de la visión que Gabriel no le explicó al profeta fue la purificación del santuario y los 2,300 días. En vista de lo anterior, buscaremos en Daniel 9 la parte que Gabriel no le explicó al profeta en Daniel 8. Al revisar Daniel 9, encontramos que, no se registra un solo texto que haga mención o alusión directa a las 2,300 tardes y mañanas, el cuerno pequeño, o la profanación y vindicación del santuario. El único texto, del cual deducimos o conjeturamos que tiene alguna relación con las 2,300 tardes y mañanas, es el verso 24, que reza: «Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y tu santa ciudad…». En este punto debemos preguntarnos honestamente: ¿En qué parte de este texto se mencionan las 2,300 tardes y mañanas? No hay ninguna relación entre «tu pueblo y tu santa ciudad» y las 2,300 tardes y mañanas. Nuestra interpretación de que en Daniel 9 se encuentra la explicación de Daniel 8, está basada en deducciones y suposiciones, como la mención del ángel Gabriel y el uso de la palabra mareh en Daniel 9, que la relacionamos con la profecía de Daniel 8; cuando en realidad tiene más relación y sentido con la audición que señala el inicio de las 70 semanas. Terminaremos considerando la declaración de Daniel, que estaba espantado a causa de la visión y no la entendía, lo que ha hecho suponer que el profeta necesitó una explicación complementaria. Para entender el espanto y falta de entendimiento del profeta, debemos recordar que en el momento en que Daniel recibió la visión, Jerusalén y el templo estaban en ruinas, y él esperaba que dentro de pocos años se cumpliera la profecía de Jeremías que señalaba que después de 70 años terminaría la desolación de Jerusalén y del santuario. La profecía en Daniel 8, señalaba la profanación y vindicación del santuario; y cuando el ángel le menciona que guarde la visión, porque es para muchos días, Daniel se espanta y no entiende lo revelado, porque lo contrapone con lo profetizado por Jeremías que esperaba se cumpliera en pocos años. El C. B. Adventista, tomo IV, pág. 873, comenta lo siguiente: «Es indudable que Daniel estaba muy afligido por los acontecimientos que le habían sido revelados. En vez de predecir un fin inmediato de la prevaricación, Gabriel informó al profeta que el fin ocurriría en un futuro distante». El mismo tomo, pág. 877, agrega: «Daniel no podía entender la relación entre los 70 años del cautiverio predichos por Jeremías y los 2,300 días (años) que habrían de pasar antes de la purificación del santuario; se desvaneció cuando el ángel le dijo que la visión era para muchos días». El buscar en el hebreo el significado de la palabra entender, nos ayuda a comprender qué es lo que no entendía el profeta en Daniel 8:26. La palabra en español «entender», se deriva de cuatro palabras en hebreo. La primera es «yada», que su significado primario es conocer; la segunda es «binah» que se refiere al acto de entender en sí; la tercera es «sakal», que significa comprensión intelectual, perspicacia, etc.; y la última es » bin» que significa separar mentalmente, y es el término que se usa en Daniel 9:27. Ese significado se ajusta al sentido e interpretación correcta de lo manifestado por Daniel en su contexto inmediato. El espanto y la falta de entendimiento de Daniel, no están relacionados con su falta de conocimiento (yada), ni con su incapacidad de comprender (binah), ni con su falta de comprensión intelectual (sakal); sino con su dificultad de separar mentalmente (bin) lo revelado, con las expectativas que él tenía de lo que iba a suceder dentro de pocos años. Después de lo antes considerado: ¿Podemos afirmar que en Daniel 9 encontramos la explicación de las 2,300 tardes y mañanas, cuando esta porción profética se le explicó al profeta en los versos 20-23 del capítulo 8? ¿En qué parte de Daniel 9 encontramos una explicación de las 2,300 tardes y mañanas y de la purificación del santuario? Bendiciones.

La forma en como esta escrito el capitulo 8 y 9 de Daniel da la idea de un escrito cronológico, o sea que Daniel escribió los sucesos secuencialmente según el tiempo transcurría. Sin embargo, no es asi. Después de la visión de Daniel 8, el profeta vivió y narró la caida de Babilonia en el capitulo 5 y despues vivio y narro la experienia del foso de los leones en el capitulo 6. Cronologicamente se escribre de la siguiente manera: Capitulo 8, 5, 6 y 9. El tiempo transcurrido entre la vision del capitulo 8 y la narracion del capitulo 9 es de 10 a 12 años. Yo veo dificil que el angel Gabriel haya pasado mas de 10 años despues de la vision del capitulo 8 para explicar supuestamente algo pendiente en el capitulo 9 siendo que hubo mucha informacion dada por el mismo Angel Gabriel entre los periodos de ambos capitulos. Por otro lado, hemos enseñado que el capitulo 9 es una aclaracion de lo pendiente que no entendia Daniel narrado en el capitulo 8. Creo que Daniel recibe una vision en el capitulo nueve despues de estar inmerso en el estudio de los 70 años mencionados por el profeta Jeremias y el Espiritu Santo lo impersiona con la vision de la primera venida del Mesias. Una cita de la Hna White me ayuda a entender este asunto. » Mientras se eleva la oración de Daniel, el Ángel Gabriel viene volando desde las Cortes del cielo para decirle que sus peticiones han sido escuchadas y contestadas. El angel poderoso ha sido comisionado para darle capacidad y comprensión, para abrir delante de el los misterios de las edades futuras. Así, mientras trata fervorosamente de conocer y comprender la verdad, Daniel es puesto en comunicación con el mensajero delegado del cielo. En respuesta a su petición, Daniel recibió no solamente la luz y la verdad que el y su pueblo necesitaba en gran manera, sino UNA VISION, de los grandes acontecimientos del futuro, hasta el advenimiento del Redentor del mundo. » La Edificación del Carácter, pag 44, 47. Aquí en el capitulo 9 de Daniel, el profeta recibe una visión independiente de la visión del capitulo 8 y es dada hasta la venida del Mesías.
El inicio de las 2,300 tardes y mañanas debemos verla con un estudio mas amplio, con mas información y con un análisis mas critico de lo que el profeta Daniel está hablando en toda la profecía del capitulo 8.