En esta sección, revisaremos si Antíoco Epífanes profanó el santuario por 2,300 tardes y mañanas. Antes, analizaremos la validez del principio interpretativo día por año, que nos hace concluir que las 2,300 tardes y mañanas representan 2,300 años. El anterior principio mencionado, esta basado en dos textos: Números 14:34 y Ezequiel 4:6. En el primer verso se registra: «Llevaréis vuestra iniquidad cuarenta años, un año por cada día»; y en el segundo se menciona: «… día por año, día por año te lo he dado». Para nuestros estudiosos los anteriores textos son categóricos en señalar que las 2,300 tardes y mañanas de Daniel 8 representan 2,300 años. En relación al principio día por año, Marvin Moore en su libro el «Juicio investigador», pág 289 escribe lo siguiente: «En los siglos pasados, muchos estudiosos de la Biblia interpretaron las profecías de Daniel y Apocalipsis, según el principio día por año. Sin embargo; hoy , casi todos los intérpretes niegan la validez de este principio. Incluso algunos adventistas del Séptimo día hoy niegan el principio día por año» Raymond Cotrell (cofundador del Instituto de Investigacion Bíblica y editor del Comentario Bíblico Adventista, que se jubiló y murió siendo un respetado teólogo de nuestra iglesia), llamo al principio día por año un «pseudo principio», para el cual no hay base bíblica. «Al respecto Moore escribe lo siguiente: ¿Está en lo correcto Cotrell?. Comenzaré por concordar en que la Biblia no afirma directamente el principio día por año en ningún lugar. Ninguno de estos textos (Números 14:34 y Ezequiel 4:6) que cité anteriormente, en realidad lo afirman. Por lo tanto Cotrell está en lo correcto al decir que la Biblia no afirma el principio día por año con tantas palabras.» Lamentablemente Moore, después de reconocer que el principio día por año no deja de ser una deducción no muy bien fundamentada bíblicamente; vuelve a remar contra la corriente en lo que resta del capítulo, al usar subterfugios que justifiquen dicha interpretación. Por otro lado, Siegfred Schwantes en el libro «Simposio sobre Daniel», pág 471, escribe lo siguiente: «Por lo común la erudición moderna entiende que esa oración de las 2,300 tardes y mañanas se refiere a los sacrificios (tamid) de tarde y mañana que eran ofrecidos diariamente como sacrificios generales para todo Israel. Se habla de 2,300 sacrificios individuales…se cree que es la verdadera duración del tiempo implicado, es decir 1,150 días. Así, la popular versión inglesa «Good News Bible»… interpreta el pasaje de Daniel 8:14 de esta manera: «Oí al otro ángel responder: seguirá durante 1,150 días, durante los cuales no se ofrecerán sacrificios vespertinos ni matutinos. La interpretación refleja el intento popular de armonizar las afirmaciones de Daniel con Antíoco» Aquí debemos preguntarnos: ¿Si tiene sentido, afirmar que hay un intento popular moderno de armonizar las declaraciones de Daniel con Antíoco, si dicha interpretación tiene mas de dos mil años de existencia, incluso antes que surgiera el cristianismo? Con el propósito de desvirtuar que las tardes y mañanas representan sacrificios individuales que se ofrecían diariamente; el mismo autor y en la misma página escribe lo siguiente: «En primer lugar, es una suposición no probada que la expresión 2,300 tardes y mañanas se refiera al «tamid». El término no aparece en el texto». Gerhard Hassel, en la misma obra, en la pág. 433, afirma lo siguiente: «No hay base exegética para suponer que estas 2,300 tardes y mañanas se refieran a las dos ofrendas públicas que se sacrificaban a diario». Las dos últimas declaraciones están totalmente divorciadas de lo revelado en la Palabra de Dios, porque aunque no deja de ser cierto que en el verso 14 no se registra el término «tamid» o continuo, no deja de ser cierto también, que la respuesta en ese verso, está condicionada por la pregunta del verso 13, que registra:»¿Hasta cuándo durará la visión del «tamid» o continuo…? La respuesta del verso 14, mas que señalar un determinado período de tiempo, tiene la intención de indicar el número de sacrificios vespertinos y matutinos que dejarían de ofrecerse mientras durara la profanación del santuario. La principal razón por la cual preferimos interpretar que una tarde y una mañana representan un año, es para hacer concordar el inicio de la profecía en el año 457 a C., a fin que termine en el año 1,844. Desafortunadamente esa interpretación pierde su valor, al no ser capaz de identificar el poder que profanó el santuario en el año 457 a C., descartando con ello, la fecha de inicio así como la del fin de la profecía; como también el principio día por año. Lo anteriormente considerado, nos permite entender mejor lo registrado en el Diccionario Bíblico Adventista, pág 247, que registra: «Los judíos del tiempo de Cristo, aplicaban esta profecía de Daniel a la desolación del templo hecha por Antíoco Epífanes: la interrupción de sus ritos sagrados, y su sustitución por ritos paganos (168-165)…el autor de los libros de los Macabeos (100 a. C.) parece haber entendido esa profecía de ese modo. (1 Macabeos 1:19-64; 4:36-60; 6:7 y 2 Macabeos 6:1-2». Al respecto, Marvin Moore; pretendiendo cuestionar la posibilidad de que Antíoco haya profanado el santuario, por 2,300 tardes y mañanas que equivalen a 1,150 días literales, escribe en su libro «El Juicio investigador», pág 92, lo siguiente: «Sin embargo, la profanación que realizó Antíoco del santuario de Jerusalén duró exactamente tres años, que son solamente 1095 días -utilizando años de 365 días-;,…ahora bien, si las 2,300 tardes y mañanas representan 1150 días literales, faltarían 55 días en el cómputo del tiempo». Al revisar detenidamente los libros de los Macabeos, encontramos que Antíoco invadió y ejerció domino sobre Israel aproximadamente por cinco años; incursionando por primera vez en el año 143, en el cual saqueó el templo de Jerusalén, llevándose todo el oro que encontró que totalizó 1,800 talentos (1 Macabeos 1:21-24 y 2 Macabeos 5:21). En esa ocasión Antíoco se limitó a despojar el templo del oro, pero no ordenó la suspensión de los sacrificios que se ofrecían en él. La segunda incursión sucedió en el año 145, en el cual Antíoco envió al jefe de los tributos con un ejército, con el mandato de suprimir en el santuario los holocaustos, el sacrificio y las libaciones (1 Macabeos 1:43-48). En ese mismo año, días o meses después Antíoco mandó a levantar sobre el altar del holocausto la abominación de la desolación el 15 del mes de casleu o quisleu, que consistió en el levantamiento de la estatua del dios griego Júpiter (1 Macabeos 1:57, Biblia de Jerusalén; y 2 Macabeos 6:2). Tres años y diez días después del levantamiento de la estatua, el 25 del mes de casleu; Judas Macabeo restauró los servicios de adoración en el templo. Por lo registrado en los libros de los Macabeos, sabemos que entre el levantamiento de la abominación de la desolación en el noveno mes, es decir el 15 del mes de casleu y la restauración de los servicios del templo, transcurrieron tres anos y 10 días, es decir 1090 días, considerando el año profético de 360 días Lo que no registran los libros de los Macabeos, es la fecha en que fueron suspendidos los sacrificios en el templo, que pudo darse entre el primer día del primer mes del año 145, y el 15 del mes de casleu del mismo año, entre los cuales existe un lapso de 255 días. Ahora bien, si de esos 255 días tomamos los 60 días que faltan para completar los 1150 días requeridos por la profecía, podemos afirmar que la suspensión del continuo pudo suscitarse dos meses antes del mes de casleu, es decir el 15 del mes de tishri del año 145. Lo anteriormente considerado, nos permite afirmar que Antíoco Epífanes bien pudo cumplir con la condición requerida por la profecía, de que el cuerno pequeño profanaría el santuario por 2,300 tardes y mañanas, o 1,150 días literales. Termino reiterando la pregunta incontestable: ¿Qué poder profanó el santuario en el año 457 a. C.? Bendiciones.

Es necesario aclarar mejor por que llegan a 1150 días, es un calculo bastante forzado.
Gracias Hno. Garrido por el estudio. Concuerdo con Vladimir en que se ve forzado el análisis de los 1150 días. Creo que el periodo profético es claro en decir 2300 tardes y mañanas y debe entenderse como 2300 días. En Genesis 1:5 dice: «y fue la tarde y la mañana un día» y asi sucesivamente hasta completar la semana de 7 días de la creación. Ahora bien, no debemos forzar la profecía mas allá de lo que esta escrito. Quizá el periodo de 2,300 días en los días de los Macabeos existe y solo falta investigar mas el asunto.
Saludos