A fin de conocer mejor el origen de nuestra interpretación de la supremacía papal de Daniel 7, es necesario mencionar algunas citas de reconocidos autores adventistas, que escribieron lo siguiente: 1-» En el siglo VI el papado concluyó por afirmarse… entonces empezaron a correr los 1,260 años de la opresión papal, predicha en la profecía de Daniel 7″. 2- «El papado… era una dictadura eclesiástica, que pretendía ejercer el dominio universal sobre los asuntos espirituales y materiales». 3- «El papado había llegado a ejercer el despotismo sobre el mundo. Reyes y emperadores acataban los decretos del pontífice romano». 4 – «El romanismo sostiene las mismas orgullosas pretensiones con que supo dominar sobre reyes y príncipes. Por centenares de años las doctrinas de Roma habían sido extensas e implícitamente recibidas». De las anteriores citas podemos inferir, que la supremacía papal representó: A- Un poder despótico que oprimió al mundo por 1,260 años. B – Una dictadura eclesiástica, que pretendía ejercer su poder no solo en asuntos espirituales, sino también materiales. C – Un poder que ejerció dominio sobre emperadores, reyes y príncipes, que acataron sus órdenes por centenares de años. Al revisar la historia, nos encontramos con el registro de eventos interesantes relacionados con el papado, como los siguientes: 1- Después del año 538, los ostrogodos tomaron y saquearon Roma en los años 540, 546 y 550; siendo derrotados definitivamente en el año 563 por Narses, general de los ejércitos de Justiniano. Tres años después surgieron los lombardos, la tribu bárbara y arriana que sometió a Roma y al papado por más de doscientos años. El Papa Gregorio I, que ejerció su pontificado entre los años 590 y 604 – famoso por el canto gregoriano -, llegó a autodenominarse irónicamente «el pagador de los lombardos», porque cada vez que esta tribu bárbara sitiaba Roma, a él le tocaba negociar con ellos, ofreciéndoles un tributo para que abandonaran el asedio de la ciudad. El poder de los lombardos fue tal, que en el año 767 depusieron al Papa Constantino II y nombraron en su lugar a Esteban IV. Los lombardos fueron definitivamente derrotados por Carlomagno, rey de Francia en el año 774, terminando con ello, la pesadilla que durante dos siglos había sufrido la iglesia Católica Romana a manos del último reino arriano. El Papa de turno en ese entonces, Adriano I, en agradecimiento, le ofreció a Carlomagno que aprobara el futuro nombramiento de los Papas, como lo habían hecho los emperadores de oriente en el pasado, quienes nombraron o confirmaban al Papa propuesto en Roma. Desde el nombramiento del Papa Vigilio en el año 537, los siguientes veintitrés Papas que le sucedieron, fueron impuestos por el emperador de oriente. Era tal la fragilidad y dependencia de la iglesia Católica, que en cierta ocasión, la silla papal quedó vacante por más de un año, esperando la aprobación imperial. 2- Durante el siglo IX, Roma fue invadida y humillada por los sarracenos o moros, quienes en varias ocasiones saquearon la ciudad durante los pontificados de Sergio II, de Juan VIII, y Adriano III. También en ese siglo, el Papa Esteban VI fue sacado del cargo pontificio y metido en un calabozo, donde fue estrangulado el 2 de mayo del año 897. En el siglo X, con el surgimiento del Sacro Imperio Romano Germánico, el Emperador Otón el Grande depuso al Papa Juan XII y nombró en su lugar a León VIII. Posteriormente, sitió y tomó Roma; quitando de la silla pontificia a Benedicto V, a quien envió desterrado a Hamburgo, donde murió. Es importante destacar, que en este siglo dos Papas sufrieron una muerte atroz a manos de sus adversarios: el primero, el Papa Juan XIV, fue depuesto, arrestado y arrojado a los calabozos del castillo de San Ángelo, condenándolo posteriormente a morir de hambre. Su cadáver fue expuesto al público a fin de intimidar a sus simpatizantes. El segundo, León V fue destronado de su cargo y enviado al calabozo, donde fue estrangulado. En el siglo XI, se destaca la figura del Papa Gregorio VII, quien fue el segundo máximo exponente de la supremacía papal; quien «humilló» al Emperador Enrique IV, dejándolo tres días en pleno invierno frente a las puertas del castillo de Canosa; esperando recibir audiencia ante el Papa. Este relato es muy popular entre nuestros escritores y predicadores, porque lo usan como evidencia de la supremacía papal sobre los poderes terrenales. Lamentablemente, esta historia es incompleta, porque aunque es cierto que Enrique IV esperó tres días en la nieve, lo hizo por motivos políticos, debido a que en Alemania le habían surgido opositores que aspiraban a la corona imperial, situación que aprovechó el Papa Gregorio VII para excomulgarlo con el propósito de debilitar su imagen y apoyar a sus opositores. Ante tal situación, Enrique IV se presentó en el castillo de Canosa solicitando la anulación de la excomunión, lo cual logró. Lo que faltó registrar en ese relato, es que tres años después, es decir, el 7 de marzo del 1080, Gregorio VII volvió a excomulgar a Enrique IV. En esta ocasión el emperador, ya consolidado en el poder por haber derrotado a sus adversarios, se dirigió y tomó Roma y depuso a Gregorio VII, y nombró en su lugar a Clemente III. Gregorio VII murió un año después exiliado en Salerno. Al llegar al final de esta primera parte, debemos preguntarnos: ¿Hay evidencia histórica de supremacía papal, es decir, qué reyes y emperadores acataron los despóticos decretos del pontífice romano, en los primeros 500 años de los 1,260 años de la profecía? Bendiciones.

El Comentario Bíblico Adventista en el comentario de Daniel 7:25 comenta: «En julio de 1790, treinta obispos católicos se presentaron ante los que encabezaban el gobierno revolucionario de Francia para protestar por la legislación que independizaba al clero francés de la jurisdicción del papa y lo hacía responsable directamente ante el gobierno.
Preguntaron si los dirigentes de la revolución iban a dejar libres a todas las religiones «excepto aquella que fue una vez suprema, que fue mantenida por la piedad de nuestros padres y por todas las leyes del Estado y ha sido por mil doscientos años la religión nacional»» (A. Aulard, Christianity and the French Revolution, p. 70).
En reconocimiento del texto anterior, la Iglesia Católica reconoce la pretensión de dominio por 1,200 años «como religión nacional». Si bien es cierto que este periodo es un reconocimiento por parte de la iglesia católica, es valido tambien que es solo una pretensión. Además, según se detalla en el articulo de Frank, durante los primeros 500 años de pretensión, realmente lo que hubo fue dominio del poder civil y militar sobre el liderazgo papal y no solo dominio, sino tambien persecución sobre ellos. Ante esta primera evidencia de dominio civil y militar de los arrianos en primer lugar y después del poder civil militar de las naciones, ¿debemos sostener la interpretación de nuestra iglesia adventista sobre dicho periodo como un periodo de dominación papal sobre el remanente?. Esperemos la segunda parte para seguir nuestro analisis