Como hemos confirmado, en el capítulo 9 de Daniel no encontramos un solo versículo que haga mención o alusión a los elementos o eventos protagónicos de la profecía de Daniel 8; como son el cuerno pequeño, la profanación y vindicación del santuario, y las 2,300 tardes y mañanas. Tampoco encontramos en los capítulos 4, 6 y 7 de Esdras la orden de edificar Jerusalén, y mucho menos; la implementación de dicha orden. Debido a lo anterior, algunos estudiosos afirman que es históricamente verificable que Esdras viajó a Jerusalén en el año 457 a. C.; lo que confirma que en ese año se dio cumplimiento a Daniel 9:25. No se está negando que Esdras viajó a Jerusalén el año mencionado; lo que se cuestiona, es que en ese tiempo, se haya cumplido la orden de edificar Jerusalén, porque en los capítulos ya considerados de Esdras no se encuentra el soporte bíblico para formular tal interpretación. Habiendo mencionado lo anterior, procederemos a revisar lo revelado y explicado de la profecía de las 2,300 tardes y mañanas en el capítulo 8 de Daniel. El mayor problema de nuestra interpretación, que las 2,300 tardes y mañanas se iniciaron en el año 457 a. C.; es explicar: ¿Cómo fue posible que el cuerno pequeño – representado por el papado según nuestra interpretación tradicional-, pudo profanar el santuario, de acuerdo a lo profetizado en los versos 9-11, durante el imperio persa; aproximadamente 500 años antes que surgiera el cristianismo, y mil años antes de que se iniciara la supremacía papal en el año 538 de nuestra era? No podemos negar que la profecía es categórica en los versos 8-11, al señalar que el cuerno pequeño surgiría de uno de los cuatro cuernos notables, y se engrandecería contra el PRÍNCIPE DE LOS EJÉRCITOS, y quitaría el continuo sacrificio, y echaría por tierra el lugar de su santuario; que es ratificado en la explicación angelical, al revelar en los versos 22-26; que al final de los cuatro cuernos notables se levantaría un rey altivo de rostro -el cuerno pequeño -, que se levantaría contra EL PRÍNCIPE DE LOS PRÍNCIPES y destruiría a los santos del Altísimo. Ante tal concluyente revelación y explicación, bíblica, nuestros estudiosos, por alguna razón no entendible, argumentan lo siguiente: 1- Que el cuerno pequeño no quitó el continuo sacrificio, ni profanó el santuario; sino que de él -el cuerno pequeño-, fueron quitados ambos sucesos. 2 – Que la pregunta: ¿Hasta cuándo durará la visión del continuo sacrificio, y la prevaricación asoladora, entregando el santuario y el ejército para ser pisoteados?, no se refiere a la visión de la profanación del santuario por parte del cuerno pequeño, sino a varias visiones diferentes en las que dicho cuerno pudo o no pudo estar involucrado. En lo que se refiere al primer argumento, que el cuerno pequeño no profanó el santuario; nos encontramos con el problema, que esa aseveración nos obliga a preguntarnos: ¿Entonces que poder profanó el santuario en el año 457 a, C., para que se iniciara la profecía de las 2,300 tardes y mañanas? Ante la anterior pregunta, se necesita una respuesta honesta y objetiva que aún no tenemos. El primer argumento se fundamenta en el hecho, de que en el original hebreo, el verso 11 está registrado de la siguiente manera: «Y hasta el príncipe del ejército se engrandeció, y de él fue quitado el sacrificio perpetuo, y fue derribado el lugar de su santuario». Debido a que en el hebreo no existen signos de puntuación, el verso anteriormente mencionado puede dar lugar a la interpretación de que la frase » y de el «, se está refiriendo al cuerno pequeño; pero si lo vemos desde un contexto más amplio, es evidente que la frase «y de él» hace alusión a que el sacrificio perpetuo fue quitado del príncipe de los ejércitos. La Biblia hebrea confirma lo anterior al traducir el verso en consideración de la siguiente manera:» Si, (el cuerno pequeño) se magnificó hasta contra el príncipe de las milicias celestiales, y de él fue quitado el holocausto continuo; el lugar de su santuario fue derribado». La Biblia Peshita lo registra de la siguiente forma: «Y llegó hasta el capitán de las huestes, y quitó el continuo de él, y destruyó la base de su lugar santo». El segundo argumento, afirma que en la pregunta formulada en Daniel 8:13, que en español se lee: «… la visión del continuo sacrificio…», la traducción es incorrecta, porque en el hebreo no aparece la contracción «del»; razón por la cual la pregunta del santo no se refiere a la visión del continuo sacrificio mencionada después. En relación con lo anterior, uno de nuestros estudiosos más destacados afirma lo siguiente: «… debería señalarse que la palabra «de/del» escrita en algunas traducciones… es un término añadido que no se encuentra en el texto hebreo. La sintaxis y la puntuación del texto hebreo no permiten que estas expresiones se interpreten como una cadena constructa genitiva (que se leería como la visión de la continuidad). La idea central que se proponía la pregunta puede entenderse así: ¿Hasta cuándo la visión, (hasta cuándo) la continuidad y la transgresión que causa horror, (hasta cuándo) para ser tanto del santuario como del ejército un pisoteo?» La anterior interpretación tiene el propósito de descartar que la pregunta se está refiriendo a la suspensión del continuo sacrificio por parte del cuerno pequeño, que permita justificar el surgimiento de dicho cuerno en cualquier momento de la historia, totalmente divorciado de la profanación del santuario en el año 457 a. C. El problema de esta interpretación, es similar al del primer argumento, que nos obliga a preguntarnos una vez más: ¿Entonces, qué poder realmente profanó el santuario en el año 457 a. C. para que se iniciara la profecía de las 2,300 tardes y mañanas, a fin de que termine en el año 1,844? Volviendo a la interpretación de que en el verso 13, no aparece la contracción «del» que de sentido de continuidad, es importante destacar que en el hebreo, en algunos textos se omite la preposición «de» o la contracción «del»; lo que no significa que no haya una relación de continuidad entre una frase y la que le precede. Un ejemplo de lo anterior lo encontramos en el mismo capítulo 8 de Daniel en el verso 26, en donde en español se traduce: «… la visión de las tardes y mañanas…» y que en hebreo se registra:» … Y visión: la tarde y la mañana…» En el anterior texto hebreo tampoco aparece la preposición «de», pero no por eso podemos afirmar, que en la primera frase de ese texto se está relatando una visión que está desconectada de lo que le precede, que en este caso son las tardes y mañanas. Así como en Daniel 8:26, la traducción correcta es: la visión de las tardes y mañanas; también en Daniel 8:13, la traducción correcta es: la visión del continuo sacrificio por razones contextuales y gramaticales. Al llegar a este punto debemos preguntarnos: ¿Es posible que el cuerno pequeño de Daniel 8, que debió profanar el santuario en el año 457 a. C., pueda estar representado por el papado, que surgió muchos siglos después del imperio Persa? ¿Si el cuerno pequeño (papado) no profanó el santuario, según lo profetiza Daniel 8:9-11; qué poder profanó el santuario en el año 457 a. C. o que poder humano representó al cuerno pequeño, para que se iniciara la profecía de las 2,300 tardes y mañanas, a fin de que terminara en 1844? Bendiciones.

Gracias Frank por el escrito
Realmente es un desafío entrar en este tema que es la columna vertebral de la IADSD. Personalmente me entristece que muchos de nuestros miembros aseguran que si la interpretación de la profecía de las 2,300 tardes y mañanas tal como la hemos enseñado no corresponde en los hechos históricos de principio, medio y fin de la misma, entonces no hay motivo para seguir siendo miembros de la iglesia y aun cristianos. Soy de la firme convicción que nuestros pioneros hicieron su mejor esfuerzo por comprender las profecías bíblicas y sufrieron emociones, desengaños, frustraciones y desprecio por predicar lo que ellos creyeron que era la verdad. Dios nunca va a condenar a nuestros pioneros y a cualquiera de la actualidad por un estudio consiente de su palabra. Abundan los críticos de la Hna. White que condenan sus libros y critican su ministerio sin haber leído toda su obra. Eso es injusto. Sus consejos han sido un faro para la iglesia. Tambien es bueno reconocer que ella no era un ser humano perfecto y su hijo dijo que ella no era una excelente historiadora. Ella apoyó muchas ideas de otros pioneros que no eran realmente ciertas en temas históricos. Se que hay cosas que dijo que me cuesta aceptar, pero tampoco quiere decir que yo tenga la razón. El tiempo, la verdad bíblica revelada a la luz de información histórica veraz e irrefutable confirmará o anulará parte de sus escritos. Hoy estamos a 179 años del gran chasco y todavía seguimos creyendo las ideas de ese periodo que vistas a la luz de los acontecimientos actuales, nos debemos preguntar si dicha interpretación de las 2300 tardes y mañanas de la IADSD esta correctamente interpretada a la luz de la Biblia, de los hechos históricos y de la verdad. Nada mas honesto que la verdad aunque esta duela. Y si somos de la verdad, no veo problemas en rectificar y aceptar la verdad aunque eso signifique dejar atrás interpretaciones que no se ajustan a la verdad histórica y bíblica. Frank ha hecho un sumo esfuerzo por darse a la tarea de investigar a la luz de la biblia y la historia si nuestra interpretación profética es correcta. Ha encontrado argumentos que son debatibles y es nuestra obligación demostrar que tiene la razón o no. Cuando digamos no tiene la razón, debemos proponer con argumentos bíblicos e históricos que su hipótesis esta fallada, sin epítetos o descalificaciones que lo que hace es demostrar que no tenemos la razón.
Un ejemplo clásico fue cuando la alta alcurnia de la iglesia católica le dijo a Lutero que se retractara de lo enseñado sobre la justificación por la fe, el siempre dijo: muéstrenme donde esta el error. Y como los jerarcas no pudieron demostrar el error bíblico de la interpretación de Lutero lo descalificaron y le obligaban a retractarse solo porque había atentado contra la doctrina católica sin prueba bíblica alguna de su error. Ojala eso no pase en la IADSD