El sábado en la historia y la profecía Parte I.

| Frank Claros

Antes de abordar el punto principal de esta publicación, daremos lugar a unos pensamientos que faltaron compartir en el artículo precedente. Iniciaremos parafraseando una cita de uno de nuestros más destacados eruditos: Hans La Rondelle, que en cierto momento escribió algo parecido a lo siguiente: Si nuestra verdad -en este caso la profética-, es una verdad de Dios, debe trascender nuestras paredes denominacionales y sostenerse en pie; si no, solo es nuestra verdad. No se puede negar, que doctrinalmente, somos los depositarios del mensaje más completo de las Escrituras; y que a pesar de nosotros, el Señor nos sigue utilizando para proclamar las buenas nuevas de su evangelio; pero tampoco podemos negar que en nuestra interpretación profética, tenemos serias fisuras, que echan por la borda la verdad doctrinal que se nos ha confiado. Tomás de Aquino, el monje filósofo que vivió en el siglo XIII, escribió que es indispensable que el ser humano ejerza el libre albedrío del que fue dotado por Dios. Para tal fin debe dudar de todas las cosas que lee y escucha, incluso en las cosas del espíritu; porque si no analiza y revisa la información que recibe, deja de usar su libre albedrío y termina dependiendo de lo que otros piensan, al no tener pensamiento propio. Lamentablemente, eso es lo que pasa actualmente en muchas de las denominaciones cristianas, en las que los miembros pretenden explicar lo que no entienden, porque no se tomaron el tiempo para verificar, si lo enseñado está fundamentado bíblica e históricamente, especialmente cuando tienen una figura emblemática que tiene todas las respuestas, que no da lugar a la revisión, análisis y objeción de lo creído. Debemos ser permanentes buscadores de la verdad, porque es la única forma de ser verdaderamente libres. Regresando al tema principal de este artículo, antes de incursionar en la historia del sábado en la era cristiana, compartiremos una interesante información de lo que sucede actualmente en el mundo musulmán, relacionado con el día de reposo y la semana laboral; que nos puede dar una idea de lo que debemos esperar en un futuro cercano. Hace unos pocos años tuvimos la oportunidad de visitar Egipto, que es un país musulmán, donde encontramos que su día de reposo es el viernes. En ese día, todos los negocios de El Cairo -que es la capital de Egipto-, permanecen cerrados, los cuales son custodiados con vehículos policiales que evitan el saqueo de los mismos. También encontramos, que el viernes los musulmanes se congregan en sus mezquitas, que se cuentan por cientos, si no por miles, donde a través de sus megáfonos invitan a participar en la adoración. En los lugares donde no hay mezquitas, los musulmanes se apropian de una parte de las vías públicas, donde tienden sus mantos para arrodillarse a adorar. Realmente es impresionante, ver el respeto y el espíritu de adoración que los musulmanes practican en su día de reposo. El sábado es para ellos el séptimo día de la semana, y el domingo el primer día, como lo señalan las Escrituras. En ese día, los bancos, las instituciones educativas y las empresas en general inician sus actividades laborales, así como las instituciones gubernamentales para dar sus servicios. Ante tal inusitada situación para nosotros, decidimos entrevistarnos con un guía turístico que nos refirieron, quien es adventista del séptimo día. La primera pregunta que le hicimos fue: ¿Qué opinión tenía de la creencia adventista de un conflicto mundial en el tiempo del fin entre los guardadores del domingo que perseguirían a los adventistas guardadores del sábado? Como era de esperar, no entendió la pregunta, por lo que tuvimos que formularla de diferentes formas a fin de que nos entendiera. Cuando finalmente nos entendió, nos contestó que no tenía idea del conflicto que mencionamos. Quedamos preocupados con su respuesta, lo que nos hizo pensar que probablemente, el hermano era miembro nuevo en la iglesia adventista de El Cairo, o que en los países musulmanes no se aborda la enseñanza de una ley dominical, porque para ellos no tendría sentido; después de que por aproximadamente 1,400 años han guardado el viernes y han iniciado sus actividades laborales el día domingo. Lo anterior toma mayor relevancia, al considerar que el Islam es la religión más numerosa del mundo con 1,800 millones de miembros, según el centro de investigación Pew, que otros centros estiman llegan a los 2,000 millones, en contraposición de los 1,390 millones de católicos que el Vaticano News estimó para el presente año. A lo anterior hay que agregar que el Islam tiene pretensiones de dominio mundial, y que ven el cristianismo como un movimiento religioso que ha abandonado los valores morales, al acomodarse a los cambios de la sociedad, por lo que va en plena decadencia. Después de lo anteriormente considerado, debemos hacernos las siguientes preguntas: ¿Tiene el papado la posibilidad de establecer un día único de adoración mundial, que es contrario al día de reposo del islam y del judaísmo en esa región del mundo? ¿Y tenían nuestros sinceros pioneros alguna idea de que en los países musulmanes el día de reposo es el viernes y que por catorce siglos han iniciado sus actividades laborales el domingo, por lo que proponer un conflicto religioso entre el sábado y el domingo no tenía sentido; ya que para la mayor parte del mundo oriental, no ha tenido, ni tiene, ni tendrá importancia? Bendiciones.

Comentarios

  1. Como alguien que vivió y conoció la iglesia en diferentes países y regiones de Europa puedo decir la teología adventista en muchos casos es teología «americana» adventista.

  2. Umm hola, te equivocas.

    Y peor aún pones en tela de juicio el poder de de las instituciones mundiales.

    Un solo ejemplo..la OMS. Tuvo marcada incidenciab, a nivel global y determinar disposiciones, que casi todos los paises , hicieron caso, en cuestión de meses

    En tema de religión, la profecía divina no se equivoca, tú , al parecer careces de objetividad profética, y te echas en cama de la incredulidad mundana

    • Es entendible que René, como adventista conservador, no comparta lo escrito en el artículo que leyó de este blog. Lo que no es entendible es que no señale lo equivocado del artículo mencionado, y se base en suposiciones de lo que puede suceder en el futuro en nombre de la profecía. No es equivocado mencionar que el Islam es la mayor organización religiosa con aproximadamente 2,000 millones de seguidores, ni es equivocado señalar que los musulmanes comienzan su semana laboral el día domingo, y que para ellos el supuesto conflicto religioso entre el sábado y el domingo no tiene ningún sentido. Tampoco tiene sentido que esperemos que guarden como día de reposo el domingo por imposición de su gobierno o uno foráneo (U.S.A.), porque iría en contra de sus creencias y costumbre milenaria de reposar el día viernes y comenzar el trabajo semanal el dia domingo. Por otro lado, debemos despertar y darnos cuenta de que actualmente el mundo es muy diferente al que existía cuando la hermana White escribió del Gran Conflicto; inclusive muy diferente al que existía hace cuatro décadas cuando cayó el muro de Berlín, y Estados Unidos quedó como el único poder hegemónico global. El surgimiento y consolidación de China como la primera economía mundial, reconocida como tal por el Banco Mundial hace una década, con una proyección de que en 20 años o menos, ese país asiático estará militarmente en igualdad de condiciones que Estados Unidos, debe hacernos pensar. Por otro lado, el resurgimiento de Rusia, con sus desafiantes proyectos expansionistas, deja en evidencia que el orden mundial ha cambiado, y que vivimos en un mundo multipolar, donde Estados Unidos, al dejar de ser el poder hegemónico que fue en el pasado, no puede ni podrá ser el instrumento que facilite la implementación de una ley dominical universal que tanto hemos pregonado. Reitero, el poder hegemónico que Estados Unidos ejerció en el pasado es parte de la historia que no tiene que ver con el orden mundial presente, y mucho menos con el orden mundial futuro.

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